sábado, 23 de agosto de 2014

Qué Es Performance y Cómo Entenderlo

El Performance es un género artístico que ha cobrado gran importancia en el mundo actual y, no obstante, existen muchos tipos de arte performativo desconocidos para el gran mayoría de público. Este tipo de arte ha ido cobrando cada vez más fuerza desde la década de 1950, como una nueva vía de expresión y emergencia social y cultural. Una vía para conmover a una sociedad sumida en la inactividad. El performance se ha convertido en un lenguaje de demanda, en un esfuerzo por sacudir a la sociedad y despertarla de ese sopor que la condena. Caminamos por las Ramblas de Barcelona y vemos a uno y otro lado estatuas humanas, mimos, un hombre produciendo extrañas figuras de humo y otros. Si, es performance, pero ¿qué es performance?
que es performance

Es un arte interactivo

En este tipo de arte, el performer se convierte en espectador y éste, a su vez, en performer. En el momento en que presenciamos una actuación de este tipo, interactuamos con ella, la hacemos nuestra, pues no es válida la mera contemplación. El performance no nos deja indiferentes.

que es peformance

Es una vertiente extremista

Dijo una vez Marina Abramovic (una de las figuras más representativas del arte performativo) “A veces necesitas molestar para hacer pensar a la gente”. Una de sus “actuaciones” de más renombre consistía en dibujar una estrella de cinco puntas en su vientre con un cristal, para después acostarse sobre una cruz de hielo y más tarde fustigarse. Todo esto repetidas veces y durante horas. El extremismo puede ser también visual. Hay que apuntar que es más ciego el que no mira que el que lo hace. Se busca agitar la mente del espectador (recordemos, convertido en performer también), hacerlo reflexionar, no exclusivamente sobre lo que se ve, sino sobre lo que suscita eso que se contempla, diferente para cada individuo.

que es peformance

Ocurre en el momento.


La actuación tiene un principio y un final, instante en el cual “vive”. Es por ello que es un arte con el que no se puede comerciar. Podemos ver un vídeo de una actuación performativa mucho tiempo después de que se haya producido, no obstante, ya no tendrá el mismo significado porque nosotros, los espectadores, ya no somos performers, no realizamos el juego heideggeriano.

Un artista performativo tiene sus propias normas a la hora de realizar su actividad, que es un arte libre y, principalmente, social. Digo principalmente porque un performance no tiene que tener necesariamente un público, simplemente ha de ocurrir.
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jueves, 14 de agosto de 2014

Belfast; una ciudad entre dos mundos

La ciudad de Belfast, en Irlanda del Norte, ha sufrido un siglo de historia negra y costosa para sus habitantes. Desde el final de la guerra civil irlandesa, la lucha por la independencia continuó en forma de guerrilla, originando la pérdida de civiles y militares de ambos bandos, principalmente bajo la actuación del IRA, y dividiendo la ciudad en dos.

La ciudad de Belfast, en Irlanda del Norte, no es una ciudad que la gente suela querer visitar. En Reino Unido e Irlanda pervive todavía el recuerdo de un conflicto militar, político, social y religioso, que tuvo su época de mayor agitación durante la guerra civil irlandesa (1922-1923) y el período de actividad del IRA Provisional (1969-2005). 

Vagamos por sus calles más céntricas y es la ausencia la que nos dice más que la presencia. No vemos edificios antiguos, casas coloniales o iglesias de la época medieval como podríamos apreciar en otras ciudades de la isla como Dublín, Galway o Cork. Vemos ladrillo y vemos cemento, el material empleado para reconstruir una ciudad destruida por la guerra. A medida que nos alejamos del centro de la ciudad, hacia el este y el oeste, comenzamos a ver banderas británicas e inglesas colgando de pequeños mástiles que se sostienen en las casas de sus propios habitantes. Entre barrio y barrio enormes paredes de ladrillo representan guerrilleros armados, batallas y escudos de guerra, mientras sus lemas rezan Prepared for Peace, Ready for War o UFF West Belfast Brigade. De entre docenas de estos murales, se pueden ver otros con la imagen del Che Guevara, Nelson Mandela o banderas del País Vasco. 

pintada muro belfast

Belfast no es una ciudad amable. En el Oeste, los nacionalistas de Fall Road y los unionistas de Shankill Road están separados por muros. Son las famosas Peace Lines, que también se encuentran en el lado Este, separando católicos de protestantes. Barreras de hierro y ladrillo que suman hasta 34 km a lo largo de toda la ciudad y muchos metros de alto separan a los habitantes de Belfast por su religión e ideas políticas. Se protegen barrios enteros, escuelas, sedes de partidos políticos y hasta se bloquea la entrada (y la salida) de las calles más conflictivas. Así mismo, los principales partidos políticos de Irlanda del Norte fomentan estas separaciones y garantizan la pervivencia de un sistema emponzoñado por la guerra y el odio. 

Mientras tanto, en Londres escriben cartas a rusos, ucranianos e israelíes, sin parecer ver (u obviando) que primero hay que resolver los problemas de casa, un asunto pendiente desde hace cien años o, según algunos, desde hace varios siglos. En esta ciudad olvidada por el mundo subyacen los restos, todavía vivos, de diferentes épocas de la historia de Europa. El mismo Edward Said hubiera encontrado inspiración para sus escritos sobre poscolonialismo de haber experimentado la vida en la ciudad “británica”. Digo británica entre comillas porque cuando uno pasea por sus calles no sabe muy bien si esta parte de la isla de Eire es realmente británica o irlandesa. Al fin y al cabo, en los supermercados no venden clotted cream y no toman el té a las cinco, tampoco se habla gaélico. No sabemos si referirnos a sus habitantes como irlandeses o británicos, que celebran el día de Sant Patrick como el que más y también salen a la calle a mostrar su orgullo británico el 12 de Julio. Se pueden decir muchas cosas sobre Belfast, lo que no se puede negar es que se aprende mucho de esta ciudad de ceniza y lluvia.


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miércoles, 6 de agosto de 2014

Sobre la literatura perecedera y su comercialización

El mundo editorial y, por consiguiente, el de la literatura, ha cambiado mucho en los últimos años. Gran parte de este cambio ha sido debido a la emergencia de otras plataformas, como el mundo de los videojuegos. Ahora una novela puede ir rodeada de todo un elenco de productos cuyo objetivo principal es obtener un beneficio económico.

Es indudable que el mundo editorial no vive gratis, y esto ha sido así desde siempre. Sin embargo, observando el comportamiento de las estrategias de comercialización pueden formularse preguntas cuya respuesta puede ayudar mucho a la sociedad. ¿Ayudar a qué?, por supuesto, a ser más libres.

Incuestionable es el papel que juega el marketing, junto con la adaptación a otros medios, en cuanto a lo que tiene que ver con la difusión de la literatura. En este sentido, ¿leemos lo que queremos porque nos gusta? o ¿nos dicen lo que tenemos que leer y lo que nos tiene que gustar?. Un caso muy representativo de marketing editorial es el de la saga "Canción de Hielo y Fuego". Sin duda, una saga popular entre un público determinado, que vió aumentado exponencialmente su índice de ventas hace pocos años, tras una campaña muy potente que pretendía promocionar los productos existentes y los que vendrían más adelante. Las novelas de esta colección pasaron de ser conocidas del boca a boca, a estar situadas y agolpadas por docenas en las partes más visibles de todas las librerías del mundo.

El que conoce un poco el mundo editorial y de las librerías, sabe como funciona todo lo relacionado con los espacios de publicidad de libros dentro de estos establecimientos. Es como pelearse por estar en la primera página de Google.

ejemplo best sellers libreria

Si quieres vender un libro, has de hacer que la gente lo conozca, y ahí entra el márketing. En el caso de Canción de Hielo y Fuego, más conocida por su "marketing name" Juego de Tronos (nombre del primer libro), las campañas de márketing han contado con los mejores medios económicos y de comunicación. Ahora bien, y sin entrar en el tema de la calidad de esta saga, número de ventas no implica necesariamente calidad literaria, sólo comercialización para el público de masas. 

Lo mismo se hizo con Harry Potter, una saga agonizando lentamente y sufriendo inútiles técnicas de reanimación al más puro estilo necromántico. No pasarán muchos años para que se olvide completamente, sus novelas, sus videojuegos, muñecos, llaveros y camisetas. Y es que el marketing tiene sus pros y sus contras: cuanto más dinero invirtamos en las campañas de publicidad, adaptación a otros medios (videojuegos, comics, series, etc), y producción de merchandising y productos varios, más beneficio obtendremos a corto plazo. Pero, normalmente, estos bienes son perecederos.

¿Cánto tiempo tardará en morir Canción de Hielo y Fuego?. Quizá este producto sea uno de los pocos que pervivan, quizá porque, en su momento, fue una literatura sincera e innovadora a su manera. Un escritor ha de renovarse de alguna manera, y no caer en la jaula que puede constituir el uso exclusivo de una característica que la ha proporcionado un determinado éxito. Reconozco que disfruté cuando leí los primeros libros, pero también he de decir que son pocas las reflexiones que se pueden sacar de su lectura. Entretenida, si, pero carente de juego. Y ¿qué es la literatura sin juego?. Preguntémosle a Heidegger.

Sin ánimo de establecer comparaciones, que se podría hacer, El Señor de los Anillos supone el ejemplo contrario a este tipo de productos. Las novelas fueron publicitadas en el momento de su publicación, al nivel que permitía el mundo editorial de aquel momento. Ya en el siglo XXI, se produjo toda la serie de remediaciones y adaptaciones tras la filmación de las películas de esta saga de Tolkien. ¿Que ocurrió?, que todos estos productos murieron pocos años después, pero las novelas no. Y todavía se hablará de ellas dentro de muchos años, posiblemente durante gran parte de la historia de la humanidad. No es sólo una literatura sincera (y por sincera quiero decir una literatura libre del domino de los campos económico y político), sino que también fomenta la reflexión sobre diversos temas y supone un hito en la creación literaria del hombre.

bolsón cerrado


El mundo que hemos creado es el del "ahora", el "ya", el obtener un bien, consumirlo, tirarlo y buscar otro. Todo lo que creemos bajo estas premisas, está destinado a perecer en un cubo de basura. Uno de los muchos problemas de esta premisa es: que nos basta con ello. 

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